En el sector de la óptica, observamos desde hace unos años, cómo la producción “ready goods” avanza cada día.
El término se refiere a esa producción que esta ya fabricada, lista para embarcar, normalmente paso previo a ponerle el logo de cada empresa.
Tiene grandes ventajas, pero también grandes inconvenientes.
Veamos algunos de los más directos.
En el apartado de las ventajas, podemos ver qué se pueden comprar menos cantidades que en una producción regular, por lo que no es necesario tener un gran stock, y por ende, no necesitaríamos apalancarnos en demasía. Los tiempos de producción son más cortos en general, por lo que, a priori, parece que todo son ventajas. O NO???
En la parte de los inconvenientes: No se tiene ningún control sobre el diseño del producto. No se puede cambiar. Lo que vemos es lo que hay. Y para todos los clientes, el mismo producto. Y tampoco puedes controlar la calidad, que cada uno tiene sus procesos. No tiene por qué haberlo, pero si lo hay, no tienes otra opción. Y en definitiva, no te puedes diferenciar de tu competencia. Y es un poco más caro, aunque, bien es cierto, los precios, en algunos casos, como nuestras fábricas, están muy ajustados.
Por lo que, ustedes juzguen y decidan, está en sus manos. Ni todo es blanco, ni todo es negro.
Suerte y seguimos.